OPINIÓN HELENA CASTEDO | O |
04 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.EL ALCALDE tiene un proyecto para convertir la plaza de Galicia en lo que tiempo atrás dejó de ser. Un lugar útil para los ciudadanos y con una estética adecuada para su ubicación; la antesala del casco histórico. Su socio de gobierno, el BNG, sostiene que hay que remodelar la plaza pero que no le gusta el proyecto de Bugallo. Dositeo, pillado a contrapié, se ha sumado al discurso de Néstor Rego. O sea, los dos quieren reconstruir la zona, pero carecen de la valentía de respaldar el proyecto del alcalde porque no es el suyo. Pero el suyo ¿dónde está? Oponerse a la transformación de un espacio público tan poco afortunado como la actual plaza les supondrá más desgaste electoral del que esperan, porque los ciudadanos dan la espalda a quienes boicotean los proyectos ilusionantes.