?ntre las carencias denunciadas reiteradamente por la comunidad educativa destaca la existencia de diez grupos de ESO en ocho unidades, entre ellas una aula lectiva dividida en dos y la zona de secretaría empleada como sala de clase. Del total de aulas, tres tienen capacidad máxima para 17 alumnos, y sólo dos para un máximo de 24 estudiantes y, obviamente, precisan de dos aulas para desdobles. Tampoco hay despachos de tutorías para los padres, por lo que son recibidos en pleno pasillo. Ni por asomo existen seminarios por falta de locales, pero tampoco laboratorios. La carencia de aulas impide al IES de Esparís-Viceso poner en marcha un grupo de Diversificación Curricular y un Programa de Garantía Social. Sobra decir que en el centro brionés no se imparte el Bachillerato. El informe de carencias es contundente a la hora de evaluar las necesidades para una población en constante crecimiento, y un centro ubicado en un extremo del municipio rodeado de explotaciones ganaderas y mal comunicado con la zona baja o urbana de Brión, cuyo alumnado representa el 90% frente a un 10 por ciento que procede de las parroquias de la zona alta. Dicen que por ello ningún vecino ni las autoridades educativas ponen en duda las carencias del IES de Esparís-Viceso, de ahí que tras seis años de lucha para construir un nuevo edificio, el anterior gobierno de la Xunta diera luz verde a una financiación de 2,5 millones de euros.