En directo | Una padronesa vive en pie de guerra contra los ruidos M.I.C., de 71 años, se siente acosada e insultada por sus denuncias sobre la contaminación acústica, aunque los afectados sostienen que ella es de armas tomar
26 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?l juzgado de Padrón tendrá que pronunciarse sobre el caso particular de la vecina M.I.C -que prefiere no desvelar su nombre-, una vez que reciba la denuncia formal redactada por su abogado y que, según éste, «está pendiente del número de registro». Esta mujer tiene 71 años de edad y lleva 35 residiendo en una casa de la calle Herreros, aunque la puerta de su vivienda da al conocido como callejón de Dos Salidas. A raíz de la apertura de dos establecimientos públicos en dicha zona, uno hace una década y el otro con anterioridad, su vida está marcada, según dice, por el «acoso» y los «insultos». Desde que formuló la primera queja al Concello por los ruidos y otras molestias de los bares que, según ella, funcionan con horarios de pubs, la situación ha ido degenerando de forma paulatina. Según relató la propia afectada, más tarde llegaron los «comportamientos graves» de algunos clientes, como la «mala costumbre» de orinar en el callejón, en plena puerta de su casa, hasta llegar a los insultos y amenazas. Esta mujer reconoce, sin embargo, que nunca se ha amedrentado, sino todo lo contrario. De hecho, advierte de su «carácter fuerte» y añade: «El intento de aislarme y marginarme no servirá de nada, y, mucho menos, lograrán que me vaya de aquí», asegura. Por ello, tras recurrir a distintas autoridades competentes como el Concello que, pese a no contestar sus escritos instaló un punto de luz pública en su puerta, o a las consellerías de Medio Ambiente y Xustiza, e incluso al Valedor do Pobo, ahora ha decidido utilizar la vía legal y la de la denuncia pública. La afectada, que es natural de Iria Flavia, acompaña su relato con pruebas como documentación fotográfica y cintas en las que están grabados los presuntos insultos, como los de «borracha», «porca» o «vaga». Según su versión de los hechos, detrás de esta campaña de «acoso» y «difamación» de la que es víctima, hay una familia en concreto a la que atribuye haber iniciado el enfrentamiento. M.I.C. se defiende señalando que ella es una simple vecina a la que «conocen de toda la vida». Esta mujer no está sola en su particular batalla contra el ruido nocturno y contra los insultos hacia su persona. Otra lugareña de Iria Flavia no dudó ayer en calificar de «horrorosa» la situación que soporta M.I.C. La calle Herreros es un punto de movida en Padrón, una villa que, por otra parte, tampoco destaca por dicha actividad, más allá de las fiestas de Pascua y el Santiaguiño do Monte. Un fin de semana, los bares de la calle Herreros pueden tener clientes hasta la una de la madrugada, aproximadamente, puesto que, a partir de ese momento lo jóvenes suelen trasladarse a otros puntos alejados de Padrón, como Cesures, Boiro o Noia. Por ello, a más de uno le extraña esta denuncia por ruidos y molestias en los bares del lugar.