Air Berlin transportó durante los primeros ocho meses del año 9,3 millones de pasajeros, lo que supone un aumento de un 20% respecto a los 7,8 millones registrados en el mismo período de 2004, anunció ayer el director de la aerolínea para España y Portugal, Álvaro Middelmann. Con la incorporación de Santiago de Compostela en noviembre próximo a su red de vuelos, la aerolínea, la primera de las no españolas que operan en España, según Middelmann, cerrará «el círculo en la Península Ibérica», llegando a los principales destinos españoles y portugueses. El resultado alcanzado hasta agosto apunta a que la compañía de bajo coste alemana cumplirá el objetivo, fijado a principios de 2005, de acercarse a la cifra de 14 millones de pasajeros transportados al cierre del presente ejercicio. Middelmann destacó el crecimiento de un 25%, hasta 3 millones de pasajeros, producido entre enero y agosto en el aeropuerto Palma de Mallorca, donde el tráfico de Air Berlin representa ya más del 25% del total. Las conexiones europeas de Air Berlin desde Santiago -a varias ciudades alemanas, suizas y austriacas- se realizarán a través de una breve escala en Palma, a donde la compañía volará todos los días desde Lavacolla. A juicio del directivo de Air Berlin, la transformación de Mallorca, que «se ha vestido de gala», le ha permitido convertirse en un destino «muy atractivo», por su oferta hotelera y cultural, así como de compras, gracias al establecimiento de numerosas tiendas de las principales marcas de moda. A pesar del deseo de la compañía de incrementar las frecuencias diarias entre Madrid y Palma de Mallorca, le ha sido imposible conseguir más slots (permisos de aterrizaje y despegue) en el horario de mañana de lunes a viernes y sólo ha podido duplicar el número de vuelos los sábados y los domingos, explicó Middelmann. Pese a la buena marcha de la compañía, la subida del precio del combustible «no ha dejado de ocupar y preocuparnos durante todo el año», indicó Middelmann, quien destacó el esfuerzo que ha hecho Air Berlin para mantener el servicio, «más que digno», a pesar de la situación. No obstante, Air Berlin se vio obligada finalmente a introducir un recargo de cuatro euros por trayecto, debido a la subida del queroseno, lo que hizo en agosto pasado, y Álvaro Middelamann no descartó incrementarlo en el futuro si la escalada de los precios del petróleo se mantiene.