El fuerte tirón del turismo y la hostelería en el Xacobeo 2004 explican esta profunda brecha La construcción y los servicios siguen siendo los sectores más dinámicos, pero falta tejido industrial
18 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?erminado el bum del Xacobeo Santiago ha vuelto a la cruda realidad que trazan siempre las estadísticas: la ciudad y su comarca mantienen un paro estructural que son incapaces de reducir por su dependencia de la hostelería. La falta de un tejido industrial arraigado y la fuerza de las actividades estacionales explican que Compostela no haya podido reducir el paro en los últimos años por debajo de las 12.000 personas. Los últimos datos de desempleo registrado aportados por la Xunta, referidos a agosto, revelan que en Santiago y las comarcas que la rodean hay ahora 14.130 personas sin trabajo, lo que suponen 1.370 menos que en mayo. Este descenso, que se explica por la actividad turística y hostelera del verano, no oculta sin embargo otro dato mucho más preocupante: Compostela tiene ahora 2.093 parados más que hace un año, justo cuando el Xacobeo 2004 estaba en pleno apogeo. Sectores con problemas Las estadísticas que aporta la Administración gallega reflejan que el perfil del parado de Compostela es el de una persona que presenta las siguientes características: es mujer (más del 60% del total), opera en el sector servicios y quiere acceder a su primer trabajo. Este dibujo es todavía mucho más característico en la propia ciudad santiaguesa, donde abundan paradas jóvenes, menores de 25 años, fundamentalmente en el sector servicios. Esta dinámica de evolución del paro sectorial se mantiene en los últimos años sin que, hasta ahora, haya cambiado con la aparación de nuevas tendencias empresariales. El área de Compostela tiene una gran dependencia del sector público, que genera casi uno de cada cuatro empleos, a lo que se suma un débil tejido industrial y empresarial. A pesar de ello, el dinamismo del sector de la construcción ha contribuido muy mucho a generar nuevos ocupados. El interrogante que se plantea ahora es qué ocurrirá con las estadísticas del paro cuando esta actividad se ralentice. Los sindicatos sostienen que el desempleo volverá a subir y los empresarios que las cosas podrán cambiar en la zona cuando exista suficiente suelo industrial para albergar nuevas iniciativas emprendedoras. Los nuevos polígonos industriales de Amio y de Boisaca, según la patronal, contribuirán a allanar el camino para la creación de riqueza en la zona.