Luis Moreiras, de 72 años, salió ileso y no pudo abrir la puerta porque el lodo caía contra ella La tierra estaba amontonada contra un muro que separa el inmueble de un pazo en reformas
10 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?na avalancha de tierra y agua inundó ayer una casa situada al lado del pazo de Lestrove. Según afirmó María Moreiras, una de las ocupantes del inmueble, los hechos ocurrieron alrededor de las doce de la mañana, cuando se produjeron fuertes precipitaciones en toda la comarca. El agua convirtió en lodo un montón de tierra, que los operarios de la obra de remodelación del pazo habían amontonado contra el muro que lo separa de la casa afectada. La lluvia provocó que una masa de barro espeso saliese a presión por los agujeros del muro, que carece de argamasa y está formado por piedras sueltas. Además, la barrera está situada a la misma altura que el tejado de la vivienda dañada, por lo que caía con «muchísima fuerza». Según describió María, la avalancha impidió que su padre pudiese ponerse a salvo fuera de casa, porque el material caía directamente contra la puerta de la misma. Luis Moreiras, un hombre de 72 años que sufre del corazón, se desesperó al comprobar que no podía huir, y que se estaba quedando atrapado en el edificio mientras este se inundaba. En un fuerte estado de agitación, llamó inmediatamente a su familia para pedir que le auxiliasen. La avalancha cesó poco después de que dejase de llover, pero los daños ya eran considerables. El barro, que alcanzaba varios centímetros de altura, había inundado la parte baja del inmueble. En su camino causó daños a la lavadora y otros muebles de esa zona de la casa. Luis y su hija fueron ayudados a limpiar la casa por uno de sus hermanos, varios vecinos, que fueron los primeros en llegar al lugar, y dos empleados de la obra, que se acercaron a la casa cerca de las tres y cuarto de la tarde. María teme que el suceso se repita en cuanto vuelva a llover. Ayer se quejaba de que la obra continuase con normalidad, y de que los operarios seguían amontonando tierra contra el muro. De hecho, la barrera de piedras es lo que más la preocupa. Teme que en cualquier momento se desplome sobre la casa. «Tenemos mucho miedo de que se venga abajo porque está encima de la casa y podría hacer mucho daño a alguien. Ya pasamos un susto muy grande esta vez como para que vuelva a ocurrir algo parecido», se queja. Reforzar el muro Además, se lamenta de que solamente los vecinos se acercasen a ayudarles. «La Guardia Civil no dijo que sin denuncia no podían hacer nada para evitar que siguiesen acumulando tierra de la obra», asegura. Y añadió que, después de la avalancha, pidieron que se instalasen vigas de refuerzo en el muro, «pero alguien de la obra replicó que no hacía falta porque era completamente seguro», aseguró.