Regularizar

| MARGA MOSTEIRO |

SANTIAGO

REGULARIZAR significa exactamente ajustar o poner en orden una cosa. Supuestamente eso es lo que se pretendía hacer en el proceso de regularización de los inmigrantes. El problema es que aquellos que consiguieron dar con un empresario serio que formalizó el contrato de trabajo por escrito han sido regularizados, pero los otros muchos que no lograron este requisito indispensable siguen formando parte de los mal llamados ilegales. Si el Estado dejó el proceso de regularización prácticamente en manos de la buena fe de los empresarios, la solución ahora para los que no lograron la regularización por no tener un contrato en reglar también se deja en manos de otros. Una opción que pasa por la denuncia. La decisión está en el tejado de los inmigrantes, pero el Estado debería asumir también el parte del trabajo y cumplir aquella promesa de que se realizarían inspecciones.