Caravanautas

NACHO MIRÁS FOLE

SANTIAGO

CON LUPA | O |

05 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

HAY HOSTELEROS disgustados por la proliferación de viajeros que llegan a Santiago con la casa a cuestas. Y hacen mal, muy mal, porque el enemigo no está aquí. Las caravanas y las autocaravanas son un fenómeno en auge, y lo son por varias razones: por la libertad que ofrecen, por la comodidad, por la versatilidad, por el encanto que tiene que siempre sea el escenario el que cambia y no la vivienda... Y por muchos otros motivos que, quizás, sólo comprendemos los que vivimos, al menos, un mes al año dentro de un artefacto que incluso lleva su water dentro. No se nos puede acusar a quienes utilizamos este tipo de recurso de ser «turismo de bajo coste», como se está diciendo por ahí. Nuestros vehículos son cualquier cosa menos baratos y, si bien es cierto que nos ahorramos las noches de hotel, gastamos un buen pico en mecánicos, mantenimiento, cámpings, supermercados, restaurantes, souvenirs y otro tipo de empresas que también tienen derecho a vivir. A veces parece que aquí sólo es la hostelería convencional la que tiene que marcar la pauta del gasto turístico, y eso no es así. Quizás, en vez de quejarse, lo que tendrían es que agudizar el ingenio para ver cómo nos captan. Y dejarnos en paz, que gracias a nuestra afición también come mucha gente.