Raxoi abre contactos con la Administración gallega para retomar los programas pendientes El anterior Gobierno limitó su última aportación a dos millones, por debajo de la demanda local
04 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Los responsables del gobierno municipal iniciarán esta misma semana una ronda de contactos con conselleiros y otros altos cargos de la Administración autonómica para exponerles los proyectos y demandas de la ciudad que han quedado pendientes ante el relevo en el Gobierno de la Xunta. El alcalde pretende que esta puesta en común de las cuestiones que pueden depender del impulso de ambas administraciones quede orientada a lo largo de este mes. La negociación capitalina, el desarrollo de los suelos industriales ya programados, la proyección de nuevos polígonos residenciales de vivienda protegida al amparo del futuro Plan Xeral y la renovación de varios espacios urbanos están entre las prioridades que marcarán estos contactos. Mañana mismo está prevista la primera reunión con el director xeral de Urbanismo, al que, entre otras cuestiones, el Concello le trasladará la petición de que la Xunta emita un informe sobre la aplicación de la disposición transitoria de la Lei do Solo referente a la extensión de los núcleos rurales. El nuevo PXOM limita las posibilidades de expansión en torno a dichos núcleos y mientras el Ayuntamiento mantiene que esa situación viene dada por dicha ley, la oposición sostiene que se debe a que Raxoi no ha aplicado en todas sus posibilidades la mencionada disposición transitoria. El tema preocupa en el rural y ha motivado buena parte de las alegaciones presentadas al documento. La negociación para determinar la aportación de la Xunta a los gastos que Compostela tiene derivados de su condición capitalina no sólo es también una prioridad para el gobierno de Sánchez Bugallo, sino que será un tema que ocupará más de una reunión entre ambas administraciones. El Ayuntamiento mantendrá ante el nuevo Ejecutivo el nivel de demandas que planteó en las sucesivas negociaciones con la Xunta anterior, y que sólo vio satisfechas parcialmente. Raxoi aspiraba a ingresar anualmente por este concepto en torno a tres millones de euros, pero en la primera anualidad (el 2004) sólo obtuvo 1,5. La actual se zanjó con una aportación de dos millones. Se trata de una cifra que Raxoi no estima suficiente como para cerrar un acuerdo plurianual, aunque no renuncia a alcanzarlo ahora. Xosé Sánchez Bugallo espera mayor receptividad para sus demandas y se manifiesta dispuesto a cerrar un acuerdo por cuatro años «sempre que sexa un acordo en termos razoables».