PINCELADA
25 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.LA CONSTRUCCIÓN de una nueva terminal de pasajeros, más grande, más moderna y más acorde con un aeropuerto supuestamente internacional, podría terminar con una de las instalaciones deportivas de la ciudad. No se entiende que para vestir a un santo haya que desvestir a otro. Tiene que ser posible mejorar las instalaciones del aeropuerto sin necesidad de terminar con una infraestructura que supone importantes ingresos económicos para la ciudad. No se trata de cerrar las puertas de Compostela a los miles de turistas de bajo coste que pueden llegar a un aeropuerto con capacidad para mantener vuelos internacionales aunque sean baratos; pero tampoco se pueden desmantelar instalaciones que traen a pocos pero con un poder adquisitivo elevado y que, además, utilizan numerosos compostelanos. Tiene que ser posible compatibilizar ambas situaciones. Porque aquí cabemos todos.