VOX POPULI
24 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.HACE años se acuñó el término milla de oro para definir aquellas calles con precios desorbitados por unos cuantos metros cuadrados en los que vivir. No sé si alguien sustituyó este concepto por el de la milla de platino, pero ahora parece que habrá que cambiar de nuevo el nombre y sustituirlo por el de la milla del azafrán, uno de los productos más caros del mercado. Grandes urbes tienen precios de escándalo y Santiago no se queda atrás, aunque el concepto de metrópoli y de ciudad con mayúsculas le quede demasiado grande. El más común de los mortales se queja de los precios de las viviendas, pero a la chita callando todos los edificios valorados con cifras astronómicas se venden como si por estos lares los sueldos fuesen como los de los países nórdicos. Habrá que emigrar al norte y regresar allá por la jubilación para comprarse una vivienda en Santiago.