Patio de vecinos Unos disfrutan del Camino y otros tienen problemas, aun así todos quieren repetir
18 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Cristina Muñoz no ha hecho su primer Camino sola. Ha estado acompañada por diez niños y los monitores de una asociación catalana que se ocupa de realizar actividades para los más jóvenes, campamentos, convivencias, etcétera. Todos han comenzado el Camino en Sarria y se han alojado en pabellones. Cristina quiso emprender esta aventura para experimentar una nueva sensación y a pesar de que su tobillo estuvo hinchado parte del recorrido no duda en volver a repetirlo, eso sí, dentro de un par de años, cuando haya descansado un poco de esta dura caminata. El paisaje y la gente es de lo que más ha disfrutado, y le ha sorprendido el buen ambiente entre la gente, ya que podía dejar la mochila en cualquier parte que cuando volvía nadie la había tocado. No pensará lo mismo Ramón de Santander. Este cántabro salió, hace diecisiete días de su ciudad para hacer el Camino del Norte cuando en mitad de la expedición le robaron cuatrocientos euros, su recaudación para el viaje. A pesar de este incidexte, no piensa dejar de hacer la ruta más veces porque opina que en el Camino hay gente buena y que los que son peregrinos de corazón se ayudan entre ellos. Ramón asegura que le entró el gusanillo del peregrino hace mucho tiempo y va a seguir adelante más años, de hecho este ya es su tercera vez en Compostela y en esta ocasión lo ha hecho en nombre de un amigo sacerdote que no puede venir por motivos laborales. El curso Forma, color y texturas repite debido a la afluencia de asistentes que consiguió en julio. Niños de entre cuatro y seis años se dejan llevar a través de las enseñanzas de la artista Montse Rego para descubrir las diferentes sensaciones del ser humano por medio de sus manos y pies descalzos en contacto con materiales extraños para ellos, como pueden ser espumas, fieltros y otros más habituales como una alfombra o un estropajo. Los niños podrán explorar con colores y formas y hacer sus propias creaciones con lana, plástico o cartulina.