Reportaje | La rúa Melide carece de accesos y servicios básicos El Concello se comprometió en 1996 a «sufragar las obras de urbanización»
13 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?os 140 propietarios de las viviendas de Salgueiriños ocuparon sus pisos hace poco más de dos años y, desde entonces, han visto deteriorarse cada una de las escasas obras de urbanización ejecutadas por Proinsa (propietaria de los terrenos) con cargo a los recursos aportados por los compradores mediante la reducción de las calidades de la edificación, con el fin de ejecutar un proyecto que el tiempo ha confirmado que era insuficiente. Lo increíble es que la urbanización de la rúa Melide, que así se llama la vía sin salida que cruza la explanada de Salgueiriños, tenía que haber sido ejecutada por el Ayuntamiento. A ello se comprometía la institución municipal en el convenio con el Ministerio de Fomento en marzo de 1996. Pero la falta de recursos municipales hizo que se articulara una solución según la cual serían los propios vecinos los que deberían sufragar los gastos de urbanización. Para colmo de males, los vecinos-cooperativistas tuvieron que pagar la licencia de obras de sus viviendas de acuerdo con la calificación del terreno como urbano. Es decir, según la calificación, el solar ya estaba urbanizado. Pero ni por asomo puede considerarse como urbanizada la rúa Melide y todo su entorno. Innumerables son las carencias y deficiencias de la promoción. El alumbrado público, que, según comentaron los vecinos, pagan ellos mismos, no sólo mantiene a la rúa Melide en penumbra, sino que no existe en la terraza de 2.500 metros cuadrados ni en los pasadizos que supuestamente debían comunicar con la rúa Chao Rego. Supuestamente, porque, en la práctica, los pasos llevan a muros y terraplenes. Deficiencias Las zonas verdes, que aparecían en el proyecto de urbanización, están perfectamente ajardinadas con la planta más común en los montes gallegos; el toxo. Sólo una pequeña zona presenta aspecto de jardín urbano, gracias a que un vecino se encarga del riego y del mantenimiento del césped. Y es que el proyecto incluía un sistema de riego automático que no se ejecutó. El acceso con la ciudad es la rúa Irmandiños, que no tiene alumbrado ni aceras y cuyo pavimento está deteriorado. A las deficiencias que se aprecian en una rápida visita al lugar se unen otras que requieren de más observación. Entre ellas, la rotura de acometidas de agua, el pavimento dilatado y el abombamiento del firme, vallas viejas y postes telefónicos sin retirar, ausencia de vallas en las escaleras, luminarias cegadas en el jardin posterior, tapas de registro sin juntas de neopreno, desaparición de diez plazas de aparcamiento según el proyecto inicial. El alcalde, según los vecinos, se comprometió a resolver los problemas de urbanización entre febrero y marzo. Por ahora, sólo se ha habilitado una partida para solventar algunos de los problemas del alumbrado en la rúa Melide. Si la urbanización es un desastre, los servicios básicos no son mejores. El servicio de limpieza sólo acude a la explanada los jueves y nunca limpia la rúa Melide ni vacía las papeleras ni retira las bolsas que vuelan por la urbanización en días de mercado hasta depositarse en el río Corvo. Los restos de excrementos de los animales de los circos, que habitualmente se instalan en la zona, permanecen durante toda la semana. En una ocasión, las reiteradas quejas de los vecinos no fueron atendidas hasta que el jueves llegaron los servicios de limpieza, después de que los vendedores ambulantes hicieran oir sus quejas, según relataron los portavoces vecinales.