La educación va sobre ruedas

La Voz

SANTIAGO

IAGO VIANA

Patio de vecinos Aenor certifica la calidad de los centros educativos gallegos; Castrosúa aporta un autobús a la Volvo Ocean Race; y Ruíz-Huerta ofreció una conferencia en la USC

12 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Galicia es pionera en la certificación de máxima calidad en determinados niveles educativos. Esto es posible gracias a las certificaciones de calidad UNE-EN ISO 9001:2000 con los que han sido galardonados varios centros educativos, la Dirección Xeral de Formación Profesional e Ensinanzas Profesionales y los Centros de Formación de Recursos de Santiago, A Coruña, Ferrol, Vigo e Ourense. El encargado de hacer entrega de dichas certificaciones fue el conselleiro de Educación, Celso Currás Fernández , en un acto en el que también estuvo presente Martín Pita López , director de la delegación en Galicia de la Asociación Española de Normalización y Certificación (Aenor). El logro de estas certificaciones supone dar un paso más muy importante para el programa Rede Galega de Centros para a Calidade que se desarrolla en Galicia desde el curso 2000-2001. Galicia navega Ayer se presentó una novedosa idea para promociar la Volvo Ocean Race: un autobús de 14 metros rotulado con la marca Galicia navega 2005 que materializará la imagen corporativa de la vuelta al mundo a vela. El vehículo fue cedido gratuitamente gracias a un contrato firmado por Pilar Rojo , conselleira de Deportes con Castrosúa, Empresa de Blas y Cía y Volvo Truck España. Ayer fue clausurado en el salón noble del pazo de Fonseca el Máster en Administración financiera y tributaria que organiza la USC y el IEF (Ministerio de Hacienda) y que dirige el catedrático Luis Caramés . Al acto también asistió el Director General del IEF, Jesús Ruíz-Huerta , que en vista a la polémica actual sobre la reforma del sistema de financiación autonómica aprovechó para dar una conferencia de prensa al respecto. Peregrinación protesta Siebe-Dinamita son dos barrios de Barakaldo quehace cuatro años firmaron un acuerdo con la empresa constructora Bruesa. La negociación se basaba en la demolición de sus casas a cambio de la construcción de pisos de protección oficial, libres y viviendas de lujo. En su momento a los propietarios se les prometió una casa en cuanto finalizase el proyecto, pero después de cuatro años todavía no se ha comenzado la segunda fase del programa. La impotencia en la programación les ha hecho emprender el Camino de Santiago en señal de protesta. Ojalá arreglen su problema.