El aeropuerto de Lavacolla cuenta con una superficie total de 1.300.000 metros cuadrados para ubicar un polígono de servicios. Esa importante área está inactiva y sin visos aún de que AENA empiece a movilizarla. Las declaraciones del responsable de ese organismo, Manuel Azuaga, sobre el destino de Peinador como terminal de mercancías siembra dudas en torno al polígono compostelano. El hecho es que, tal como destaca el alcalde de Santiago, AENA puede entrar con las máquinas en cualquier momento en su enclave industrial de Lavacolla. El desarrollo del polígono no está vinculado al futuro PXOM y el organismo estatal «pode comezar a actuar alí cando queira, mañá mesmo se o desexa», según señala Sánchez Bugallo. El polígono de servicios y mercancías no entraba inicialmente en el Plan Director del aeropuerto, y los colectivos ciudadanos llegaron a dirigirse a Aena para hacerle ver la importancia de estas instalaciones. Y Aena no sólo ratificó esa importancia, sino que mostró su interés por ampliar el área y gestionar directamente el proyecto. Sánchez Bugallo no renuncia ni a la centralidad del tráfico de viajeros ni a la de mercancías en Lavacolla. El concejal de Promoción Económica, Xosé Manuel Iglesias, al propio tiempo que se reafirma en la idoneidad y referencia de Compostela para albergar la principal terminal de carga de Galicia, manifiesta tener serias dudas respecto a que la oferta de Azuaga a Vigo esté contrastada y avalada por algún estudio. Teme que haya influido una política localista de la Xunta que atrajo a la administración central. A su juicio, la elección de una ciudad como centro de carga sólo puede venir del previo diseño de una política de complementariedad aeroportuaria, «partindo da realidade estratéxica de Santiago», que permita competir con aeropuertos como Vitoria. De lo que se trata es de que los viajeros no se vayan a Oporto y las mercancías a la capital alavesa.