Las cesiones del 10% de los distintos polígonos orientados hacia Boisaca han creado media docena de parcelas en el cementerio. Pero son parcelas diferentes y situadas en lugares distintos. El gobierno local pretende encerrar la superficie de ampliación de una misma área, siguiendo criterios fijados. A este respecto, el PXOM que se está elaborando mantendrá el plan especial en las mismas condiciones en que fue redactado y lo incluirá en el ámbito del cementerio, según asegura el alcalde. El propio regidor dudaba el pasado año entre mantener las previsiones del plan especial o replantear la reserva del terreno, lo que ahora queda resuelto en el documento aprobado. Lo que sí tiene interés para el gobierno local es en integrar el tanatorio en la ampliación del cementerio, de forma que no quede como un servicio aislado. A este respecto, el nuevo ámbito quedará dentro o llegará al menos hasta las instalaciones que se hallan en construcción. El tanatorio, que incluirá un servicio de incineración, estará terminado antes de que finalice el verano, de acuerdo a las previsiones municipales. Aparte de la mencionada integración, el Ayuntamiento ha anticipado la remodelación de la zona trasera del camposanto, en donde se ubica el nuevo edificio. Esta área se encontraba en un estado de abandono y, merced a las obras acometidas recientemente, sufrió una importante transformación. Las obras también dejaron con una imagen muy diferente en la parte delantera. El tanatorio, según señala Marta Álvarez, es lo que más urge ahora, y la disposición del servicio en el verano es, en ese sentido, una buena noticia. Precisamente la incineración, aparte de ser un procedimiento cada vez más demandado, es otro factor que contribuirá a reducir las necesidades de espacio en el nuevo camposanto. Actualmente esta práctica se puede efectuar sólo en los municipios de A Coruña, Vigo y Narón. El crematorio de Santiago prestará servicio a un amplio entorno, más allá de la comarca. Llegará previsiblemente hasta Ordes y Ribeira.