Las cosas públicas

| JUAN CAPEÁNS |

SANTIAGO

CRÓNICAS URBANAS

12 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

EN TEORÍA, las administraciones públicas tienen en sus filas a sesudos y bien formados técnicos que deberían intentar hacer su trabajo correctamente. Cuando un ciudadano está en desacuerdo con una decisión que le afecta, como es la expropiación de un terreno, debe tener herramientas ágiles para reclamar y evitar los interminables juicios que en ocasiones bloquean operaciones urbanísticas importantes y que casi siempre acaban con los nervios de la familia implicada. La recomendación ante casos como el de Cornes o Monte Pío es ser valiente y paciente a un tiempo, y sobre todo ser cuidadoso a la hora salvaguardar incluso de por vida los papeliños que afecten a una propiedad. Y hablando de Monte Pío y los usos públicos y privados, ya va siendo hora de que el presidente Fraga abra a la sociedad gallega la residencia que todos pagamos. O mejor esperamos a otro inquilino más hospitalario.