Un homínido llamado Miguelón

Elisa Álvarez González
Elisa Álvarez SANTIAGO

SANTIAGO

XOÁN A. SOLER

Reportaje | Charla sobre Atapuerca en Compostela El codirector de estas excavaciones explicó en Santiago cómo era el «homo heidelbergensis», un homínido de hace 400.000 años de quien se encontraron miles de fósiles

07 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Tenía una estatura media similar a la del hombre actual, pero con una estructura ósea más ancha. Apenas tenía mentón, sus dientes eran más grandes, el cráneo más pequeño y utilizaba palillos para eliminar restos de comida. No tenía caries y los expertos creen en la hipótesis de que se comunicaba con algún tipo de lenguaje. Esta es la descripción más o menos fidedigna de Miguelón, uno de los treinta homínidos de quienes se encontraron fósiles en la Sima de los Huesos, uno de los yacimientos de las excavaciones de Atapuerca. El codirector de este proyecto, José María Bermúdez de Castro, ofreció ayer en Santiago una conferencia -en el marco del Salón Monográfico de la Educación Superior, Docentia -, en la que explicó los hallazgos de esta sima, que se corresponden al homo heidelbergensis , que vivió hace 400.000 años, en el pleistoceno medio. En las excavaciones se encontraron unos cinco mil fósiles que corresponden a treinta homínidos, entre ellos los huesos humanos más pequeños del mundo, los huesecillos del oído medio. Los investigadores de estas excavaciones no tienen nada que envidiar a los de CSI. De sus hallazgos han deducido la edad, las características físicas, los motivos de su muerte o incluso las enfermedades que padecían. La mayor parte de los huesos encontrados pertenecían a homínidos de entre once y veinte años, lo que hace pensar que la muerte de este grupo fue catastrófica, no natural. Además, como se encontró un grupo muy numeroso de huesos, Bermúdez de Castro es partidario de la teoría de que hace 400.000 años, estos homos heidelbergensis ya enterraban a sus muertos. Otro descubrimiento curioso se refiere a las enfermedades que padecían. Por el estudio de los dientes se deduce que no tenían caries pero sí importantes infecciones, y que eran algo mamporreros. En los cráneos se encontraron golpes, y se detecta una presencia muy numerosa encima de la ceja izquierda. Es decir, se golpeaban con la derecha. Bermúdez de Castro recordó en su charla que las herramientas encontradas demuestran que tenían capacidad de planificación y que incluso escuchaban en la misma frecuencia que el hombre actual, por lo que se supone que se comunicaban mediante el lenguaje. Habrá que pensar si en 400.000 años se ha avanzado lo suficiente.