SIN INTENCIÓN | O |
18 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.EMILIO GONZÁLEZ López concluyó que fue cuando se produjo el «despertar cultural galego», y Ramón Otero Pedrayo lo enfatizó como un período en el que «Compostela era o centro rayolante da vida» y «Sant'Yago sentíase capital. E celebrou no 1773 a primeira función de Opera». Pero buena parte de los investigadores del país aún incluyen el XVIII entre los mal llamados «séculos escuros» y lo estudian poco. Es una pena. Porque en esa centuria se produjeron transformaciones muy relevantes en los campos intelectual y del poder. Lo demostró ayer Raquel Bello Vázquez, que defendió una magnífica tesis doctoral en la Facultad de Filología sobre la escritora ilustrada Teresa de Mello Breyner: un trabajo sobre el que se deshicieron en elogios los especialistas de Valencia, Salamanca, Montpellier, Coimbra y Lisboa que lo juzgaron. Verifica cómo se utilizaba la literatura para intervenir en el campo político, pues el lenguaje de la ficción permitía decir y reivindicar lo que estaba vetado por otros medios; y cuestiona los criterios con que se construyó el canon. Una tesis «innovadora», «rompedora», «brillante y original», como la calificó el jurado. Un éxito para la USC y para Galabra, el grupo de investigación al que pertenece.