Reportaje | Los asiduos a la subasta pujaron fuerte por las pezuñas Los restaurantes del barrio registraron el lleno habitual y cientos de vecinos degustaron el plato típico de la única fiesta gastronómica de la capital de Galicia
14 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?o es una fiesta exclusivamente gastronómica, pero la Festa das Uñas de San Lázaro gira en buena parte en torno a la degustación de las pezuñas de cerdo. Todos los restaurantes del barrio y otros de la ciudad aprovechan el primer lunes después del domingo de San Lázaro para ofrecer como plato del día las uñas de cerdo acompañadas con chorizos, grelos o bertóns y patatas. Durante la jornada de ayer fue difícil encontrar una mesa libre a mediodía en cualquiera de los bares de la zona. Sólo aquellos que tuvieron la previsión de hacer su reserva evitaron la espera. Todo comenzó unas horas antes. A primera hora de la mañana, los más madrugadores acudieron a la iglesia para hacerse con alguno de los lotes de cinco uñas. Este año, a diferencia de los anteriores, sobraron diez bolsas que formaron parte de la subasta celebrada después de la misa de once. La puja comenzó por los lotes de cinco uñas, que se vendieron a precios que oscilaron entre los ocho y los doce euros. Varios de ellos fueron a parar a las manos de la misma persona. Los asiduos a la subasta de San Lázaro no dejaron escapar la oportunidad de quedarse con algunas de las mejores piezas de la jornada. La puja de las uñas más grandes y con mejor aspecto comenzaron con precios de salida altos, por encima de los seis euros la pieza, para cerrar por término medio a diez y doce euros. Las dos uñas más caras de las subastadas ayer fueron dos piezas que se vendieron juntas (una grande y otra mediana) que alcanzaron los catorce euros. Poco después, uno de los asiduos que había intentado quedarse con varios lotes estuvo atento y arrancó la puja por una uña con codillo en catorce euros. Nadie se atrevió a superar la oferta. Y eso que muy cerca de allí se encontraba una mujer que se hizo con varios lotes seguidos por precios entre ocho y diez euros. Variedad de productos El resto de los productos se vendieron entre los dos euros de un lote de tocino con jamón para una de las habituales de la subasta y los dieciséis euros de media cacheira, que también fue para un veterano de las pujas de San Lázaro. Aunque la mayor parte de los productos subastados fueron uñas no faltó tampoco la cacheira, el tocino y un par de piezas de jamón. Una de las mujeres que mejor compra hizo fue una que logró quedarse, casi al final, con dos uñas por cinco euros. Hubo quien aseguró que había sido un despiste. De hecho el siguiente lote llegó a los catorce euros. Los encargados de la subasta, Carlos y Antonio, aseguraron que la de ayer fue una de las pujas con más productos de los últimos años. En cuanto a asistencia, los habituales estuvieron acompañados como siempre por numerosos curiosos. La recaudación total pasó de los trescientos euros.