La gestión local y la comedia

SANTIAGO

EL TINTERO | O |

08 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

CUANDO SE confunde la gestión pública con el lacón con grelos y al simple cargo de alcalde se le atribuye una importancia social exagerada, la resultante es una actualidad municipal grotesca, en estado de carnaval permanente y en la que asuntos muy importantes de la vida de los ciudadanos quedan solapados por las más absurdas menudencias. Que Parajó y Armando Blanco tengan sendas calles con sus nombres en Teo es algo que les importa a ellos, pero que afecta muy poco a los intereses de la ciudadanía: el problema está cuando la anécdota suplanta al problema y cuando se habla más de los asuntos cómicos que de los graves. Teo es un ayuntamiento del PP que tiene su plan urbanístico paralizado por una Administración autonómica gobernada por el mismo partido. Esto sucede mientras la oposición de Teo ironiza sobre la iniciativa de bautizar las calles y mientras el alcalde y su segundo saltan de una astracanada a otra como dos ranas en las hojas de una charca. La falta de cultura cívica en las clases dirigentes municipales (algo que salpica a los tres partidos) está hiriendo de muerte la credibilidad en la política local y convirtiendo la democracia en carnaza para una parodia de Los Tonechos.