La carpa se quedó pequeña

Margarita Mosteiro Miguel
Marga Mosteiro SANTIAGO

SANTIAGO

XOÁN A. SOLER

Reportaje | El antroido alcanza hoy la plenitud con el desfile El festival infantil de carnaval en la Alameda congregó a más de 400 personas, que sufrieron las consecuencias de la falta de espacio y problemas de organización

07 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?a fiesta infantil del domingo es casi tan tradicional como el desfile de carrozas que se celebrará esta tarde. El concurso reúne cada año a centenares de niños rabiosos por hacerse con uno de los premios que se sortean al final de la fiesta. Siempre, hasta este año, se celebró en recintos cerrados (polideportivo Lorenzo de la Torre, Casting y sala Capitol). La cita de este año fue en la carpa de la Alameda. El espacio no daba para grandes lujos. Las sillas ordenadamente colocadas a ambos lados de la pasarela ocupaban gran parte del poco espacio. Los niños y sus padres se agolpaban junto al escenario de Disco 21 o en la entrada a la carpa. La fiesta comenzó alrededor de las cinco de la tarde y, según el personal allí presente, el concurso empezaría a las cinco y media. Pero no fue así hasta bien pasadas las seis. En este momento surgió otro problema, los animadores habían invitado a los niños a bailar junto al escenario, pero en el momento del desfile debían cruzar la carpa para subir a la pasarela por el lado contrario. Tarea que conllevaría pisotones, empujones y enfados. El calor humano producido por las más de 400 personas se hizo insoportable a partir de las siete, cuando el desfile aún no había superado la primera categoría de disfraz individual. El jurado no hizo público su veredicto hasta poco después de las ocho. Pero lo peor llegó con el sorteo de regalos: el animador intentó apurar el reparto, pero se vio obligado a sacar boletos de forma casi interminable, dado que gran parte del público había decidido marcharse. Los regalos en realidad parecían el merecido premio para los pocos que había decidido aguantar hasta el final de la fiesta. Uno de los miembros del jurado, el concejal del PP Carlos Pillado, decidió abandonar el recinto y no participar en señal de protesta por el retraso en el inicio del concurso y, sobre todo, por disconformidad con el espacio elegido para celebrar un acto que siempre congrega a cientos de personas. La representante del BNG, Elvira Cienfuegos, excusó su presencia por un problema familiar. Xosé Baqueiro, concejal de Festas, prefirió restar importancia al enfado de su compañero y aseguró que la elección del lugar se hizo pensando en que un lugar integrado en la ciudad daría más ambiente. En cuanto al retraso, Baqueiro recordó que se trata de una fiesta, por lo que es difícil cumplir estrictamente el horario.