EL TINTERO
05 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.DURANTE muchos años, Iberia ha actuado con los consumidores en materia de precios y de servicios como sucede en los mercados sin competencia, heredados de los viejos monopolios: coste alto del billete y baja calidad de las prestaciones. La irrupción de Air Europa y Spanair, hace años, propició que esa situación de ventaja se viera reducida, pero eso sólo lo notaron los usuarios de aeropuertos de gran tráfico, donde esas nuevas compañías ofrecían vuelos suficientes. Con la excepción del trayecto a Madrid, donde opera Spanair, el usuario de Lavacolla siempre ha sufrido a la Iberia menos amable, esa que hace pocas ofertas y retira la prensa y la bebida sin bajar ni un céntimo el precio del billete. Los nuevos trayectos de Spanair a Barcelona y la irrupción de las bajo coste trazan, por fin, un futuro diferente para Santiago y para Iberia, que tendrá que bajar los precios. Y dar una miserable coca cola.