CRÓNICAS URBANAS | O |
02 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.EL CONCEJAL de Turismo de Santiago, Francisco Candela, tiene por costumbre marcarse objetivos muy pequeños. El resentido edil considera que una campaña que logra atraer a 3.048 turistas a Santiago en los dos últimos meses del Xacobeo «es un éxito». A mí también me parece que está muy bien. Pero es que yo soy periodista, y no vivo de los viajeros sino de los compostelanos y gallegos que me leen y tienen derecho a saber qué opinan los empresarios de hoteles y restaurantes sobre cómo gasta nuestro dinero el Ayuntamiento. Y son ellos los que consideran «irrelevante» y «residual» el impacto de la acción institucional. Lo del «fracaso», eso sí, es cosecha propia, porque como informador tengo el deber de interpretar lo que percibo y no ser mera correa de transmisión de las ínfulas de un político en una rueda de prensa. De nuevo, elige el objetivo más pequeño. Y se equivoca. Igual que lo hizo en su chapucero órdago para controlar el Palacio de Congresos o al decir alegremente que el vuelo de Londres de Ryanair traerá este año a 100.000 turistas, cuando sabe que, calculadora en mano, sólo será posible si viajan en la bodega del avión, y hasta ese punto aún no llegan las compañías de bajo coste. A él, que viaja en Business con el dinero público, igual no le piden explicaciones. Otros pasamos examen diario ante 679.000 lectores. Contaditos.