El acuerdo entre el Ayuntamiento y Fenosa lleva aparejado el enterramiento de la subestación de San Caetano. En ese ámbito se contemplarán usos residenciales y terciarios, pero no hay un criterio unánime sobre ello. Las diferencias emergen en la parte residencial y obligan a reiniciar las conversaciones para alcanzar un acuerdo. El planteamiento de Fenosa se orienta a que los usos que acoja el área edificatoria sean eminentemente residenciales. Fenosa considera que se trata de la mejor garantía para la financiación de las actuaciones infraestructurales que debe realizar, pero los técnicos municipales optan por un uso mixto terciario y residencial. Es decir, de una cifra de 120 a 140 viviendas que saldrían adelante con la propuesta empresarial se pasaría a la mitad. No obstante, es algo que todavía está en el aire a expensas de los próximos pasos negociadores. Hay un elemento que interviene en este proceso, y es la rasante del terreno. Los técnicos municipales non son partidarios de la construcción de pisos bajo esa línea de tierra, pero la cuestión que se plantea es el punto de mira de la propia rasante, ya que resulta diferente la observación del ámbito desde la perspectiva de San Caetano (inexistente) que desde la subida de As Cancelas. Los técnicos habrán de estudiar el encaje oportuno de cara a la integración urbanística del ámbito en el PXOM. La futura subestación, a la que llega ya la conducción subterránea del cableado desde la zona de Vite, se situará de forma compactada en la zona norte y doblará la potencia energética actual. El nuevo servicio consolidará el suministro de electricidad al municipio y garantizará la cobertura a los nuevos polígonos que vayan surgiendo. En ese sentido, el crecimiento de la ciudad estará atendido. Por otra parte, Sánchez Bugallo confirmó la construcción de una nueva subestación en la Cidade do Transporte para cubrir la demanda de las nuevas industrias.