Hacer las maletas

| JUAN CAPEÁNS |

SANTIAGO

CRÓNICAS URBANAS

21 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

LA LLEGADA de extranjeros que se quedan a vivir en Compostela y sobre todo el retorno de emigrantes gallegos o de sus descendientes está siendo la tabla de salvación demográfica de un ayuntamiento que lejos de alcanzar los 100.000 habitantes de derecho se aproxima al abismo de los ochenta y tantos mil. En esta tesitura, la radiografía de la próxima década interjacobea (2010-2021) es muy clara: Santiago envejece, no nacen niños, el paro no asusta pero tampoco desciende y los que regresan de lejos vienen sin divisas y pidiendo trabajo. Es fácil concluir que unos pocos, unas 45.000 personas, tendrán que mantener con sus impuestos una ciudad que atenderá a diario a cerca de 200.000. Mientras, Ames y Teo seguirán creciendo sin servicios, sin financiación, sin tejido industrial ni identidad, y los bebés que ahora nacen allí igual tienen que hacer las maletas. Otra vez.