CRÓNICAS URBANAS
08 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.LA BASURA es un problema que los ciudadanos nos quitamos de encima incluso en zapatillas. Pero el asunto tiene más calado, como lo demuestra el hecho de que hasta hace poco la mierda haya manchado las alfombras de muchos despachos oficiales y del Parlamento gallego. Pocas cosas deben ser más ingratas para un político que gastar dinero en quitar del medio los desechos de los demás, porque nadie se lo va a agradecer. El caso es que hay que hacerlo, y en Santiago parece que el problema queda resuelto con la integración en Sogama y la concesión del servicio de recogida y limpieza, que llega con ánimos renovados e iniciativas interesantes. Los responsables municipales tienen que vigilar de cerca ahora a ambas empresas para que hagan buen uso de nuestros desperdicios. Y nosotros debemos colaborar separando materiales, utilizando las papeleras, y sobre todo, no meando en la calle.