Coches

| ANTONIO AIGUADER |

SANTIAGO

EN VEINTE LÍNEAS

07 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

NO PUEDE ser que una ciudad dedique la mayor parte de sus esfuerzos presupuestarios, de su paciencia y de su tiempo a resolver los problemas del tráfico y a enterrar sus vehículos. A veces da la impresión de que perdemos la perspectiva. Le damos tanta importancia a la forma que el fondo ya es lo de menos. Qué más da a dónde nos dirigimos, lo que importa es que vamos en coche. Pensamos en clave de coche. Vivimos dentro de una caja de lata con ruedas. Y todos a una, sin remedio. Dos o tres vehículos por vivienda, una fortuna para comprarlos, para mantenerlos, para utilizarlos. Luego nos extrañamos de que dos de nuestros estacionamientos públicos figuren entre los más caros de Galicia. Pues eso no tiene trazas de cambiar. Y ahora que contraatacan con el multómetro motorizado, igual es momento de empezar a usar el sentido común y, de paso, el transporte público. Se gana salud.