Carta a quien más manda

M. BECEIRO

SANTIAGO

RUN RUN | O |

05 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

MUERE, fatídico, otro annus horribilis , más horrible que los de la dama de hierro, entre pesadillas diluvianas, cataclismos varios, guerras presentes y tambores de las futuras. Asistimos a esta bíblica estampa con la falsa angustia del paciente virtual y reduciendo todo a cuestión de caridad, con comisiones o sin ellas, aquí y en el paraiso y en la hora de la muerte amén. Y es que es año santo, y tal vez el Altísimo esté entretenido con cifras peregrinas y otras problemáticas para el buen gobierno del Xacobeo que acaba y el que se avecina, o que esté un poco ocupado en desmentir y desmontar las barbaridades que otro año más se han cometido en su nombre. Confiemos en que este 2005, que ya no será santo ni jacobeo, se cumpla su voluntad aquí en Santiago como en la tierra, y nos libre de todo mal. Que un niño no muera de hambre en el mundo ni cada cinco años, que la paz no esté sólo en Bolivia, que las guerras sólo sean un mal recuerdo de Bush, que no haya terror ni en las películas de género, y en cuanto a olas gigantes que sólo permita las de los estadios. Y muy importante: que Santiago resuelva por fin el problema de la plaza Roja y tengamos vuelos de bajo coste para escapar en Xacobeo y soñar, soñar que hay otros mundos y están en este.