En dos minutos | Un fin de año sin pagar entrada Tomar las uvas al fresco desafiando al frío o irse de copas por la zona vieja son dos opciones para los que se nieguen a pagar peaje esta noche
30 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?ntre desembolsar los 195 euros por persona más IVA que cuesta la cena de fin de año en algún hotel compostelano y quedarse en casa debajo de la manta hay un abanico de posibilidades. Santiago es una de las ciudades gallegas en las que los que no quieren pagar la tradicional entrada para un local con barra libre tienen una mayor oferta para pasar esta noche. La zona vieja es una de las mejores opciones para aterrizar inmediatamente después de tomar las uvas. Numerosos locales celebran este día sin restringir el acceso. Históricos como el pub Momo, La Radio o la Casa das Crechas tendrán música y bebida hasta el amanecer, pero sin obligar a desembolsar el precio de una entrada. En Momo, como mucho incrementarán en un euro el precio de las consumiciones, con lo que los clientes habituales pueden ir echando cuentas de lo que invertirán en recibir el año. Ensanche Cuando la animación decaiga en el casco histórico, empezará en el Ensanche. En este caso los locales que no han organizado fiestas abren más tarde y se centran en el chocolate con churros. El Dado Dadá, por ejemplo, abrirá sus puertas de madrugada y permanecerá hasta la hora del tradicional desayuno. Otros, como Vía 13, se anuncian con el aliciente de no cobrar entrada y además no subir el precio de las copas. Examinadas las opciones, los compostelanos sólo tienen que elegir la que más les convenza. Si en las fiestas se evita el tener que ir de un local a otro bajo una climatología nada halagüeña en diciembre, los que van por libre tienen la ventaja de poder ahorrar dinero y cambiar de establecimiento si se cansan. Otra opción son las cenas con cotillón, baile y chocolate con churros. Son caras, pero al menos el lote va completo.