A CADEIRA
13 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.UNA DEUDA de 36 millones de euros, un plan de equilibrio que obliga a apretarse el cinturón durante tres años, un plan de financiación que implicará emplear recursos de calidad en bienes corrientes, un presupuesto que crece menos que el IPC en el próximo año (un 1,6%), y la ¿Universidad de Santiago tendrá un superávit de doce millones de euros en el 2010? Las cuentas de la Xunta probablemente sean demasiado optimistas. Si la USC recibe en los próximos cuatro años 1,35 millones de euros a mayores será por algo más que por ser cinco veces centenaria. Hablar de superávit es sencillo, ¿pero a qué precio? ¿Al de mermar servicios? La Xunta debería tener algo muy claro: pedir cuentas a quien haya despilfarrado -y públicamente si es necesario-, pero no olvidar que la universidad es pública, por lo tanto es de la Administración o, lo que es lo mismo, es de todos.