El Banco de España confirma el cierre sin conocerse el destino del edificio
SANTIAGO
Patrimonio no ha comunicado si cederá al Concello la sede, que quedará vacía el día 31 Quedan siete personas en la oficina das Praterías, que preparan el relevo competencial
13 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?l edificio del Banco de España ya está en su última fase de actividad, con el trasvase de funciones a A Coruña. Son siete los trabajadores que siguen prestando servicio en las dependencias de As Praterías, y que a partir del día 31 emprenderán nuevos destinos. Los directivos del organismo ya confirmaron ayer el cierre. Pero el inmueble todavía no es del Consorcio, ni hay otros signos de que vaya a serlo que las gestiones realizadas por el alcalde con el secretario de Estado de Facenda, Miguel Ángel Fernández Ordóñez y, el mes pasado, con la subsecretaria de Economía y Hacienda, Juana María Lázaro. Tras el encuentro con ésta última el pasado día 26 de noviembre, todo parecía mucho más encaminado. Pero aún no hay respuesta de Madrid en un sentido u otro. Sánchez Bugallo piensa que la contestación va a ser positiva: «Dou por sentado que sí vai ser noso», aunque las dudas permanecerán hasta que Raxoi sea llamado para la firma del convenio oportuno. Patrimonio del Estado refirió ayer que aún no había nada sobre este asunto. Lo que sí aclara el alcalde es que, si hay luz verde, tan pronto éso ocurra encargará un proyecto de rehabilitación del edificio, que tendrá que estar unos meses cerrado. En el 2006 se desarrollarían las obras de acondicionamiento. Entretanto, los siete trabajadores que permanecen en la entidad bancaria están trabajando de cara a la futura asunción de las competencias que se ejercían en las Praterías hacia la rúa coruñesa de Durán Loriga, que a partir de enero centralizará todas las actividades de las sucursales desaparecidas. Pero además, los empleados desempeñan aún las tareas propias del Banco de España de cara al público y a las entidades públicas y privadas, algo que harán hasta el último momento. Luego, los compostelanos tendrán que desplazarse a A Coruña para efectuar gestiones. De los siete trabajadores de la oficina de Santiago, tres se irán para Madrid, entre ellos el actual director de la surcursal. Dos prestarán servicio en A Coruña, entre ellos un empleado rebotado de Lugo tras el cierre, y que ahora se ve obligado de nuevo a cambiar de sede. Los restantes se acogerán al sistema de prejubilaciones negociado en su momento entre el Banco y el sindicato mayoritario en el sector. Este acuerdo tuvo enfrente a diversos sindicatos y sectores sociales, quienes pusieron de manifiesto que la reestructuración no se efectuó de la forma adecuada y ha supuesto el cierre de más de la mitad de las sucursales españolas. En Galicia dejará de funcionar en la misma fecha la oficina de Pontevedra.