PINCELADA
06 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.La Costa das Rodas será menos cuesta después de las obras proyectadas por el Consorcio. Aún no tengo claro si la reducción prevista de la pendiente justificará colapsar durante un año esa zona de la ciudad, pero aún tengo más dudas ante la decisión de los técnicos de buscar un pavimento especial para la calle. No será adoquín, lo que merece aplausos, pero tampoco será asfalto ni hormigón. Sólo se sabe que el material elegido respetará escrupulosamente el ámbito del casco histórico y que será resistente. Tanta incertidumbre provoca cierta preocupación, especialmente teniendo en cuenta las soluciones adoptadas en otros pavimientos de la ciudad con resultados poco satisfactorios. Por ejemplo, Santa Clara, donde las piedras no sólo se mueven sino que desaparecen día a día. O Alfredo Brañas, con un grave deterioro en las baldosas de las aceras.