Ya no será el único sustento

La Voz

SANTIAGO

Análisis | La repercusión de la matrícula en la USC El cómo afecta el descenso de estudiantes a la Universidad está muy ligado al nuevo plan de financiación, que le garantizará fondos pese a la disminución de universitarios

02 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

La situación de las universidades gallegas -y sobre todo la de Santiago- durante los dos últimos años era preocupante: cómo podía avanzar una universidad -uno de los motores más importantes en el desarrollo de la sociedad- que ante los nuevos retos y la competitividad existente se encontraba con una financiación ligada al número de estudiantes, que caían año tras año. Menos fondos en una sociedad que aspira a la convergencia estatal y europea, que debe mantener la categoría investigadora, e incrementar sus niveles de calidad. Las quejas de los rectores estuvieron justificadas, pese a que desde la Xunta siempre se recordó que el descenso de los alumnos y las aulas de quince estudiantes deberían reflejarse en la nueva financiación. Al final se ha llegado a un acuerdo sobre un nuevo plan en el que, sin conocer las cifras detalladas, se aparta el criterio de financiación por alumno. Se cubrirán los gastos de plantilla, se garantizará un fondo para las inversiones, y a partir de ahí todo estará en manos de la capacidad de las universidades. Si el nuevo plan económico es uno de los motivos por el que las instituciones no deben alarmarse por la bajada de alumnos, existe otro que además es común en toda la UE: la declaración de Bolonia y la convergencia europea. Esto se traduce en que las universidades dejen de ser un espacio que acoge casi exclusivamente a alumnos de primer y segundo ciclo, para transformarse en instituciones con un porcentaje importante de investigadores, alumnos de tercer ciclo y de formación continua. Olvidar que la universidad es un reducto al que se llega a los dieciocho años y se abandona a los veintitrés para no regresar, y convertirse en un espacio abierto de formación que nunca se abandone definitivamente.