Horroris caspa

NACHO MIRÁS FOLE

SANTIAGO

CON LUPA | O |

25 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

NO SALGO DE MI asombro. El propio responsable de la entidad que decide honrar a Armando Blanco con su más alta distinción se muestra «desconcertado» con los méritos del alcalde de Teo. Lo tenemos grabado. Dice literalmente: «Tendría más sentido el nombramiento si fuera el alcalde de Madrid o A Coruña, pero nos sorprendió las actividades asistenciales y culturales que nos dijeron que estaba desarrollando en latinoamérica, y parece que lo está haciendo. Ya le digo, hasta nosotros nos quedamos desconcertados». No, perdone, desconcertado estoy yo. ¿Honoris qué? ¿Pero a qué estamos jugando? ¿Qué será lo siguiente? ¿El premio Planeta? ¿El Príncipe de Asturias de Humanidades? Porque una cosa es el porco de plata de las fiestas parroquiales de Teo, curricho currichiño, y otra muy diferente elevar a rango «universitario» esta obsesión de ciertos políticos por cubrir sus ridículums vitae de excentricidades. Lo dijo Martiño Noriega: «Armando Blanco está más cerca de protagonizar Torrente III que de seguir gobernando». Y con hechos como los que se cometieron el sábado en San Martín Pinario, a la vista de todo el mundo, no le falta razón. Que no les engañen; no es lo mismo un honoris causa que un horroris caspa. Les dejo, que me voy a preparar la candidatura de Armando Blanco al Nobel de Físicas.