La oficina no registró colas, pero sí un constante goteo de público en el primer día de plazo La mayoría solicita por primera vez un piso y no tiene preferencias por zonas
15 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?n el primer día de apertura de la oficina municipal de vivienda no se registraron ni aglomeraciones ni colas de personas interesadas en recoger las instancias para demandar una vivienda social. Los compostelanos acudieron a la oficina de forma escalonada y se registró un goteo constante durante toda la mañana. Hacia las once, ya había recogido instancias unas sesenta personas, y serían poco más de doscientas al final de la mañana. En la mayoría de los casos, los vecinos acudieron a recoger las instancias para más de un solicitante, por lo que al final del día fueron alrededor de quinientos los impresos entregados. Los funcionarios insistieron en recomendar una lectura tranquila de las condiciones que debe cumplir el solicitante y acudir a la oficina para resolver cualquier duda que pueda surgir en el momento de cubrir la documentación. El perfil del solicitante del primer día, según la encuesta informal realizada en la oficina, es de jóvenes, casados y con uno o dos hijos, con una única fuente de ingresos familiares. La mayoría de los entrevistados no habían solicitando vivienda en convocatorias anteriores, pero también había una persona que realizó peticiones en la promoción de Vite de hace más de veinte años y en la de Fontiñas hace una década, sin haber tenido «suerte». Ahora, con cuatro hijos, tiene la esperanza de que a «la tercera sea la vencida, ya que con mis ingresos no tengo otra opción más que seguir pagando alquiler eternamente», explicó. No faltaron los miembros de los colectivos de inmigrantes y de emigrantes retornados. Tres mujeres de la República Dominicana se mostraron decepcionadas al comprobar que no podrán solicitar la vivienda al no poder demostrar la estancia en la ciudad desde hace más de tres años. En cambio, un emigrante retornado confía en poder optar a la vivienda aunque hace poco tiempo que se instaló en Santiago. Muchos fueron padres que acudieron a recoger las instancias para sus hijos. Uno de éstos comentó que «mi hijo está soltero, porque sin vivienda ¿cómo se va a casar?». También hubo casos de parejas de hecho que pidieron la instancia para «probar suerte». El colectivo de las mujeres separadas, con hijos a su cargo, también estuvo presente ayer en la oficina. Una de estas mujeres apuntó que, «casi éramos propietarios de un piso, pero al separarnos fue imposible seguir pagando la hipoteca». Otra mujer, casada y con dos hijos, no se mostró muy esperanzada, «pero el no ya lo tengo». La mayoría son inquilinos, con una vivienda en buenas condiciones, pero destinan gran parte de sus ingresos al alquiler, por lo que no pueden acceder a la vivienda libre.