PINCELADA | O |
23 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.ESTABA cantado. La fórmula de café para todos nunca tuvo buenos resultados y estos días en Santiago se están empezando a ver las consecuencias de la receta del «aeropuerto para todos». Galicia tiene tres, que lejos de planificar su oferta para no competir entre ellos, mantienen una lucha constante por arrebatarse entre sí cuota de mercado. En la última reunión del Eixo Atlántico, el presidente del grupo propuso que existieran dos aeropuertos centrales, Oporto y Santiago, para las conexiones internacionales y nacionales y el resto se planteaban como complementarios. La simple insinuación ya se recibió como una ofensa. Sólo unos meses después se ven los resultados de aquella propuesta y Oporto presenta una oferta competitiva y acorde con un aeropuerto internacional. Mientras los portugueses hicieron sus deberes y sacaron nota; los de aquí siguen pensando en cómo plantear en voz alta la necesidad de reforzar un aeropuerto frente a los otros dos para evitar la muerte de los tres. El problema es que los tres están ya en las puertas de la UVI; así que las autoridades deberían empezar a asumir sus responsabilidades.