Un cónclave movido

La Voz M.O. | SANTIAGO

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SANDRA ALONSO

Análisis | La tensión se impone a tres días del congreso compostelano La actividad empresarial del secretario local, David Pillado, aflora en plena campaña

14 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Las aguas andan revueltas estos días en la agrupación compostelana del Partido Popular, donde dos candidaturas pugnarán finalmente por dirigirla en los próximos años. El aparato del partido se enfrenta por primera vez al voto secreto de una militancia acostumbrada a ratificar las monolíticas propuestas oficialistas y, en consecuencia, poco participativa en los procesos electorales. Pero la emergencia en los últimos tiempos de un sector crítico que apuesta por la renovación generacional y organizativa no sólo ha obligado a los aspirantes a movilizar como nunca a las bases para buscar los avales precisos para sus listas (se han recogido cerca de novecientos entre los más de 2.000 afiliados). También ha roto la dinámica electoral dentro del propio partido, que hasta estos comicios había salvado todos los intentos de confrontación electoral en un cónclave como el convocado para este viernes en el hotel Araguaney. Así se intentó también en esta ocasión. Pero ni la mediación incluso del secretario general del PPdeG en las conversaciones mantenidas este verano evitaron que finalmente cristalizase una lista alternativa. En la agrupación hay más voces que las de la dirección, y no sólo quieren que se les oiga sino que los afiliados decidan. La tensión que emergió en julio en el seno del partido, en pleno proceso de elección de los compromisarios compostelanos para el congreso nacional que el PP celebrará en octubre en Madrid, no sólo sigue latente sino que se acrecienta a medida que se acerca la jornada electoral del viernes, y en los últimos días ha derivado en una guerra abierta por el poder local que costará cerrar, pese a que por ambas candidaturas apunten que, sea cual sea la decisión de los afiliados, a partir de ese día se impone el trabajo y la disposición al partido. En este ambiente de crispación, el actual secretario general de la agrupación y candidato a la reelección en el mismo cargo dentro de la canditatura oficialista de Ángel Bernardo Tahoces, David Pillado, se convirtió ayer en el centro de atención tras la difusión de una información de la Cadena Ser sobre su actividad empresarial. La cadena informaba de que Pillado gestiona a través de una de sus empresas más de 500 viviendas de protección oficial que la Xunta promueve en la ciudad. Viene siendo uno de cada seis pisos de los que promueve la Administración autonómica a través del Instituto Galego de Vivenda e Solo, cuyo director comparte candidatura con Pillado, recordaba la emisora. Pillado no esconde sus recelos sobre la oportunidad de esta información a escasos días del cónclave popular y después de indicar que es «un hombre de partido y honrado al cien por cien» apunta: «Ellos -por la otra candidatura- que hagan lo que quieran, pero creo que las cosas se deben hablar en casa». El actual secretario local en Santiago no sólo seguirá adelante con su trabajo particular, sino también con su candidatura, afirma antes de advertir que «cuando pase todo esto ya hablaré con mis abogados».