Dispone de dos módulos para 150 perros y un tercer pabellón para gatos y otras especies Coincidiendo con la apertura del centro se realizará una campaña para fomentar la adopción
25 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?a situación de los perros acogidos en la perrera municipal de Amio cambiará considerablemente a partir del próximo mes, cuando pasen a ocupar las nuevas instalaciones de Zarramacedo, en Bando, una parcela de más de 15.000 metros cuadrados enclavada en una finca municipal calificada como de reserva forestal. El refugio municipal de animales dispondrá de espacio para albergar a 150 perros, repartidos en dos pabellones en los que hay 28 y 34 jaulas individuales. En cada recinto podrá haber hasta dos perros o una camada de cachorros. Cada jaula está dotada de una zona cubierta y otra al aire libre también cerrada. Además de los pabellones para perros, el refugio dispone de un tercer pabellón con ocho jaulas grandes para animales grandes (caballos, burros, vacas), y cuatro más, para gatos. En el refugio también se cuenta con un recinto de alrededor de seis mil metros cuadrados de monte, vallados, donde los animales serán puestos en libertad por turnos. Asimismo, la instalación cuenta con quirófano, cocina, aseo para animales y crematorio, que no entrará en funcionamiento inmediatamente al ser necesarios varios permisos. Por último, esta previsto, en función del espacio, poner en marcha un servicio de hotel para animales. Elvira Cienfuegos, concejala de Sanidade, explicó que el refugio dispondrá de todas las condiciones higiénicas y de salubridad para que los animales puedan ser atendidos con total atención. El nuevo refugio podrá fin a la situación de provisionalidad de la perrera actual de A Pulleira, que no cuenta con las condiciones exigidas por la normativa vigente. La concejala explicó que, dado que el número de canes que actualmente hay en la perrera (250), es ya superior al que puede albergar el nuevo refugio, el Concello pondrá en marcha una campaña de sensibilización para incentivar la adopción. Cuando los animales sean adoptados se esterilizarán para evitar camadas no deseadas que provoquen nuevos abandonos. También se programarán actividades dirigidas a colectivos ciudadanos y escolares para prevenir el abandono. En el nuevo refugio se aplicará la normativa y el veterinario determinará cuándo se sacrifican los animales, lo que será debido a enfermedad o porque su edad imposibilita la adopción. En la actualidad no se realiza ningún sacrificio. El refugio municipal de animales será gestionado directamente por el Concello, que nombrará un director técnico y dotará al servicio de un administrativo y personal de mantenimiento. El servicio tendrá la colaboración de las asociaciones vinculadas a la protección de animales y también ecologistas.