?uatro caminos. No sólo el Xacobeo atrae peregrinos a Santiago, en Internet existe mucha información sobre el Camino y son muchos los que se animan a hacerlo tras haber leído algún comentario en la Red. Esto fue lo que le sucedió a este grupo de amigos de Madrid, Sevilla y Toledo, casi todos se conocieron en un foro y un buen día decidieron levantarse de sus sillas de escritorio y echarse a andar. Dejar atrás la comodidad del hogar y el seguro mundo virtual del ordenador para embarcarse en la aventura, como mínimo cansada, del Camino puede resultar muy duro, sobre todo con el clima de los últimos días, pero no lo fue para estos internautas que ahora que están aquí irradian pura felicidad. Pero lo más curioso de su historia es que no han hecho la ruta juntos. Han venido cada uno por su lado y, entre todos, casi cubren todas las rutas posibles. Fernando ha hecho el Camino del Norte; Iria , Ana y Gregorio , menos originales, han recorrido la ruta francesa, donde han encontrado a Ana ; y Jorge y Xosé han hecho el Camino Portugués. Ahora que se han encontrado todos piensan seguir hasta Fisterra, con lo que cubrirán otra de las rutas clásicas. Ana, que decidió venir sola «para desconectar», comenta que, aunque no lo tenía pensado, continuará también hasta Fisterra. «He cambiado de planes sobre todo por la gente, porque me apetece continuar con ellos», comenta. El Camino no le ha dado esos momentos de reflexión que necesitaba pero sí otras cosas por las que ha merecido la pena: «La verdad es que aquí he encontrado de todo menos tranquilidad, pero he conocido a mucha gente estupenda». Y es que el Camino, como un foro de Internet, es una gran fuente de relaciones sociales. ?uncionarios peregrinos. Las oposiciones crean casi tantos peregrinos como funcionarios. Son muchos los que prometen hacer el Camino si aprueban el duro examen y cuando llega el gran momento tienen que cumplir. Otros muchos toman la decisión una vez terminada la prueba, porque unas vacaciones de este tipo son la mejor terapia para desperezarse de tanto encierro entre libros y apuntes, y para relajar la mente después de meses de duro ejercicio memorístico. Luis es un zamorano recién aprobado y de los de la promesa. Viene acompañado de su hermana Mila desde Villafranca del Bierzo y cumplir lo prometido ha resultado algo más duro de lo que cabía esperar, a causa del tiempo. «El clima no nos ha permitido disfrutarlo mucho», explica. «Ha hecho mal tiempo todo el rato, pero en O Cebreiro y Triacastela nos ha pillado un verdadero temporal». A pesar de esto, Luis hace balance positivo de la experiencia: «Merece la pena por la relación con la gente y el contacto con la naturaleza». ?a lluvia molesta. El mal tiempo también ha protagonizado el camino de Manuel , Juan y Ángel , que han venido en bicicleta y con chubasquero amarillo. Han llegado a la meta justo bajo un gran chaparrón que ha sido el colofón de ruta siempre gris para estos tres catalanes. «Aunque parezca mentira, hemos tenido todos los día mal tiempo», se lamentan. Nadie se queja de las ampollas, las torceduras o las heridas, la incomodidad de caminar mojándose y el frío son las mayores penas del peregrino estos días.