La compostela. Al llegar a la Oficina del Peregrino, éstos pueden leer un cartel en el que, amablemente, se les invita a sopesar si realmente merece la pena obtener la credencial que certifica que llegaron a Santiago. Dice el cartel: «Desde este punto, el tiempo de espera para recibir la compostela es superior a una hora. Valore si merece la pena». Ana y Luis lo leen y comentan incrédulos, «pero, ¿cómo es posible que nada más llegar ya casi nos inviten a marcharnos?». «Y yo que esperaba un cartel gigante que pusiera 'bienvenidos'...» comenta, resignado, un rezagado por detrás. La familia y tres más. A pesar de lo que ponga el cartel, la mayoría valora que sí merece la pena esperar y se colocan en la inmensa cola. Es el caso de Pedro y María Dolores, con sus hijos Noelia, Javi y Rubén y su sobrino, Nico. Son murcianos y decidieron pasar las vacaciones con la familia, haciendo el Camino de Santiago. Caminando conocieron a María, que llegaba cumpliendo una promesa, y a Patricia y Laura, que desde hace cuatro años querían venir a Santiago. «Nuestros padres no nos dejaban, decían que éramos muy pequeñas; así que prometimos que en el primer año santo que fuéramos mayores de edad, vendríamos, y aquí estamos», aseguran orgullosas. Todos juntos hicieron los últimos tramos del Camino y así, juntos, esperaban en la cola para conseguir la compostela. «Llevamos casi tres horas, pero ahora ya nos queda poco», aseguraban optimistas. Sobre la experiencia comentaban: «Nos ha encantado y repetiremos todos juntos desde Roncesvalles». Cantando en la cola. El contrapunto a la lluvia que caía sin cesar lo ponía un grupo de unos veinte chavales que cantaban mientras esperaba en la cola. Eran el grupo de scouts Atalaya, de Murcia, que llegaban después de caminar desde Valença do Miño. Ismael, el más pequeño, tenía siete años y Antonio Alberto, el mayor, diecisiete. Todos estaban contentísimos por la hazaña lograda y se acordaban de Álex, que a esas horas estaba en el hospital esperando a que le quitaran la venda del esguince que se había hecho caminando días atrás.