El gobierno local ratifica los cambios en la plaza Roxa y la continuidad de las obras
SANTIAGO
Abre un expediente informativo a la empresa por ejecutar las modificaciones sin acuerdo previo del Concello Las soluciones barajadas supondrían un «quebranto social e económico»
02 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.La Xunta de Goberno del Ayuntamiento dio luz verde ayer a la modificación del proyecto de construcción del aparcamiento subterráneo de la plaza Roxa, con un importe global de 12,5 millones de euros, y a la continuidad de los trabajos por parte de la misma empresa Comsa. Y ello se hace así «para evitar o deterioro e a negativa incidencia dunha obra de tal magnitude en pleno centro urbán», según recoge el informe del secretario. El BNG se abstuvo en la votación. El equipo de gobierno reconoce que a la vista del informe desfavorable del Consello Consultivo barajó una serie de hipótesis encaminadas a hallar la mejor solución al problema planteado, con buena parte de las obras del proyecto modificado ya ejecutadas. Una de las fórmulas sería aceptar íntegramente el dictamen del Consello y rescindir el contrato de la obra. Habría que liquidarle a la antigua empresa, convocar un nuevo concurso y abonarle, si fuese el caso, las indemnizaciones necesarias a la firma Comsa. Por lo demás, el retraso sería indefinido. Pudiera ocurrir asimismo que el concurso quedase desierto, lo que significaría que el Concello tuviese que abonar 12 millones de euros de la obra, además de indemnizar al actual contratista y hacerse cargo directamente de la gestión del párking. Cabría también que el actual contratista ganase el concurso, lo que implicaría una demora en el inicio de la prestación del servicio. Perjuicios Con esas fórmulas habría un claro perjuicio social y un «grave quebranto da facenda do Concello», según Xaquín F. Leiceaga, que explicó el acuerdo adoptado en compañía de Luis Toxo y Bernardino Rama. Con la decisión tomada ayer quedan ratificados el aumento de volumen de obras en un 58%, la modificación del número de plazas (68 más en una semiplanta) y el incremento de las tarifas en un 11%. Pero el gobierno municipal ha decidido atender en el contrato modificado un par de cuestiones reflejadas en el informe del Consello Consultivo. Una de ellas es el establecimiento del plazo máximo del 30 de noviembre para la finalización de las obras, ya que en la modificación realizada en junio no se especificaba nada. Y la segunda novedad es la apertura de un expediente informativo a la empresa adjudicataria de las obras (Comsa) y a la consultora técnica (Proife) para depurar responsabilidades en relación a la realización de las obras sin haberse aprobado previamente la modificación del proyecto. Imprescindibles No obstante, Leiceaga aclara que el Concello mantiene que las obras «eran imprescindibles» y que ambas entidades incurrieron «en erros formais», por lo que hay un problema de forma y no de fondo. «O máis convinte para a cidade é que as obras rematen canto antes», subraya Fernández Leiceaga, quien tiene en cuenta un informe del Consejo del Estado que autoriza a continuar obras con modificados superiores al 74% de la actuación. El alcalde Xosé Sánchez Bugallo afirma que el seguimiento del dictamen del Consello Consultivo, que a su juicio no tiene en cuenta las circunstancias especiales que rigen en el caso de la plaza Roxa, conduciría a «males maiores», de los que hay ejemplos en otras obras. No teme el regidor que incurra en responsabilidades políticas por cuanto entiende que no ha hecho nada incorrecto de forma voluntaria y la obra «hai que acabala». En todo caso, resalta que el desfase económico es «inmensamente inferior» al de otras obras importantes que se acometen en Santiago.