El Obradoiro está seguro

Nacho Mirás SANTIAGO

SANTIAGO

«Con todo lo que hay en Santiago se podrían hacer varias ciudades monumentales». Lo dice el comisario jefe, Enrique León, un enamorado del Obradoiro. León pisó por primera vez la plaza en los años setenta. No se imaginaba que un día se convertiría, en cierto modo, en guardián de uno de los conjuntos más emblemáticos creados nunca por el hombre. «Poco tienen que envidiarle otras plazas que he visto», sentencia. En estos años el comisario ha ido guardando buenos recuerdos del Obradoiro. Pero el más especial, y a la vez reciente, fue la conversación que mantuvo con el Rey Juan Carlos el pasado domingo, cuando el monarca le preguntó cómo había ido todo lo relativo a la seguridad de Santiago la noche anterior. Para el jefe de la policía fue un honor poder transmitir buenas noticias a tan ilustre huésped.