Incendios

| XOSÉ RODRÍGUEZ |

SANTIAGO

SALGUEIRIÑOS

16 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

EL INCENDIO de Madrid, entre calles por las que difícilmente puede maniobrar un vehículo, nos ha hecho recordar que Santiago sufre limitaciones que coartan la acción de los bomberos. Los propios profesionales del cuerpo ponen el dedo en una de las llagas, la insuficiencia del agua que circula por las canalizaciones subterráneas del centro histórico. En una buena parte del ámbito histórico la red no aporta lo necesario, y en caso de exigirlo el siniestro los bomberos habrán de apelar a fórmulas que refuercen el flujo del líquido elemento. Es decir, beber en otra parte. Por lo demás, la imagen de la estación de servicio y la subestación de Fenosa (una estampa que se esfumará algún día, con el traslado de las instalaciones) también nos recordó bastante a la misma asociación en la zona de Recoletos. Pero en Santiago, la preocupación es menor, dicen los bomberos.