Una cuestión de pacto

| MARGA MOSTEIRO |

SANTIAGO

PINCELADA

13 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

LA CASA de Acollida de mujeres maltratadas ha pasado desde su creación por las manos de, primero, Alecrín (entidad sin ánimo de lucro) y después, por una empresa privada, Clece, que lejos de dar estabilidad a la gestión, sumió a la casa en una serie de conflictos laborales, que restó credibilidad al servicio. Ahora se probará una tercera fórmula de control, después de que el Bloque impusiera la gestión municipal de la casa entre sus exigencias para alcanzar un pacto de gobierno con el PSOE hace ya cinco meses. Adelaida Negreira se comprometió a iniciar el proceso, que comenzó hace unas semanas y que deberá dar resultados a finales de año, cuando finaliza el contrato con Clece. En este momento, sólo cabe dar un voto de confianza al Gobierno local y esperar que a la tercera vaya la vencida. Sobre todo, por el bien de la casa y, especialmente, por las mujeres que allí buscan refugio.