?ara el fiscal, el móvil del asesinato fue el robo. Pero la abogada defensora, Susana García Lema, llega a otras conclusiones bien diferentes, por lo que demanda la libre absolución. La letrada aprecia «numerosos cabos sueltos que corroboran» la inocencia de su defendido. Justificó las contradicciones en las declaraciones de su cliente en su dependencia a los opiáceos desde la adolescencia; señaló que Reboredo no reconoció haber visto dos cuchillos sobre la cama, sino «uno o dos»; insistió en que «no hay datos fidedignos, todo son conjeturas y suposiciones» acerca de la culpabilidad y señaló que los intentos de reanimación que el acusado dice que llevó a término podrían justificar que el cadáver estuviese movido y que Reboredo hubiese visto los cuchillos. No había ADN También insistió la abogada en que, contra lo publicado días atrás por un error de interpretación, los forenses no hallaron resto alguno de ADN de Pazos en las ropas de Reboredo; se encontró ADN del acusado en la ropa del acusado y de la víctima en las prendas de la víctima.