CON LUPA
27 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.LA AGENCIA estatal de Protección de Datos ha hablado alto y claro: el fin no justifica los medios. El Concello y Tribugest se han saltado algún capítulo de la Ley de Protección de Datos para llevar a buen puerto el cometido de cobrar las multas, misión nada fácil en una sociedad acostumbrada a intentar escaquearse de los pagos sobrevenidos. Pero, cuando se trata con información personal, no vale todo. Lo curioso es que el Concello ya se olía que la resolución del organismo estatal le iba a perjudicar, tal como dejaba entrever el concejal Leiceaga cuando, el 28 de noviembre del año pasado, anunciaba que si perdían recurrirían a la vía contencioso administrativa. Lo que no me cabe en la cabeza es que el Ayuntamiento vaya a gastarse nuestro dinero en recurrir su condena cuando sería mucho más barato, seguro, articular los mecanismos de seguridad que le pide la agencia. Sobra orgullo.