El Concello extremará el control sobre las terrazas por seguridad

Margarita Mosteiro Miguel
Marga Mosteiro SANTIAGO

SANTIAGO

PACO RODRÍGUEZ

Los establecimientos de hostelería solicitaron ya 110 licencias para la temporada de verano Un 2% de los permisos se denegará para dejar pasos a los servicios de emergencias

20 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?os establecimientos de hostelería están apurando los permisos municipales para sus terrazas, con el fin de tenerlo todo preparado de cara a la temporada veraniega. Por el momento, el Concello concedió ya un centenar de permisos para colocar mesas y sillas en la vía pública hasta finales de octubre. Hasta el próximo mes, los servicios técnicos calculan que se habrán concedido unas 130 licencias para uso de la vía pública. La mayoría de éstas se situarán en el casco histórico. Al tratarse de un año especial, el Concello aplicará con rigor la normativa de uso de la vía pública y vigilará especialmente los espacios durante los meses de verano. Dada la afluencia de visitantes, el gobierno local extremará el control sobre la concesión de las licencias. De hecho, por ahora se ha denegado entre el uno y dos por ciento de los permisos alegando razones de seguridad. Luis Toxo, concejal de Urbanismo, explicó que no se concederán permisos que puedan dificultar el paso a los servicios de emergencia. Aunque podrían autorizarse terrazas de dimensiones menores, el Concello considera que aún se estaría ante una situación de riesgo que podría ser fatal en un momento de emergencia. Además de extremar el control en la concesión del permiso, la Policía Local también vigilará especialmente la superficie de vía pública que se ocupa, sobre todo en los lugares de mayor tránsito de visitantes para facilitar el paseo. Luis Toxo explicó que aunque en otros años el Concello solía ser permisivo con el espacio ocupado y permitía superar ligeramente la superficie concedida, este año deberá ser más estricto en aras de la seguridad. El responsable de Urbanismo pidió comprensión e insistió en que no podrán concederse aquellos usos en la vía pública que supongan un riesgo para la seguridad.