El Ayuntamiento dará luz verde este mes a la modificación del Plan Especial del campus universitario (PE-8) a fin de reestructurar la franja de bajada de Mestre Mateo, en fase de obras. El cambio permitirá una redistribución de las edificaciones universitarias previstas en el ámbito y la creación de reservas de terreno para ampliar las vías del campus. Al propio tiempo se facilitará la reforma emprendida en la avenida de Mestre Mateo y la implantación de una plataforma para el transporte público. Las obras de la salida de Santiago hacia Noia, que costarán 3,4 millones de euros, configurarán una calle urbana de tres carriles y amplias aceras desde Mestra Victoria Míguez hasta la rúa Rosalía de Castro. La actuación más trascendente será el túnel que unirá Mestre Mateo con Romero Donallo, que permitirá canalizar el denso tráfico que circula por la superficie y dar solución a uno de los problemas tradicionales del tráfico de la ciudad. La carretera pasará a ser una calle, con todos los elementos urbanísticos de una vía de tales características. Habrá una rotonda frente al nuevo polígono y un vial que comunicará el campus universitario y el Hospital Clínico. La reforma estará culminada, si todo discurre con cierta normalidad y el tiempo acompaña, a finales del año que viene.