Durante el año pasado fueron requeridos en otros municipios en 35 ocasiones y en la ciudad 721 En nueve intervenciones tuvieron que salir de la comarca
10 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?os bomberos de Santiago fueron requeridos durante el 2003 en 721 ocasiones, lo que supone un ligero descenso en el número de servicios frente a las 813 actuaciones del 2002 y a las 795 del 2001. La estadística municipal recoge también que, en 35 casos, Compostela tuvo que prestar su servicio de extinción de incendios a otros municipios. De estas peticiones de ayuda que llegan desde fuera, nueve obligaron a los muchachos de Cesáreo Rey a viajar fuera de la comarca (a los concellos de Arzúa, O Pino -cuatro veces-, Ordes, Oroso, Trazo y Tordoia), mientras que las veintiséis restantes se referían a intervenciones solicitadas dentro de la comarca compostelana, principalmente en Ames y en Teo. La cifra de peticiones se mantiene casi sin variación con respecto al 2002, cuando los bomberos compostelanos fueron solicitados en treinta ocasiones para realizar servicios en otros municipios. Colaboración Este dato pone de relevo que, pese a que la puesta en marcha del parque comarcal delimita por escrito el ámbito de actuación del servicio de extinción de Santiago -en el que participan, además de la capital de Galicia, los municipios de Ames, Boqueixón, Brión, Padrón, Rois, Teo, Val do Dubra y Vedra- se colabora en la medida de lo posible con ayuntamientos que no se han adherido al convenio, como pueden ser Arzúa, O Pino, Ordes, Oroso o Trazo. En el caso de las salidas a O Pino en el 2003, las cuatro se debieron a accidentes de tráfico ocurridos en la Nacional 634, uno de los puntos negros de la red viaria de acceso a Santiago. Las cifras estadísticas del año pasado reflejan el tipo de actuaciones para las que se llama a los bomberos. El primer puesto de la lista es para las limpiezas de calzada (233 el año pasado), y que se hacen obligatorias después de cualquier accidente de tráfico, de modo que se elimine del asfalto cualquier objeto o cualquier líquido que puedan poner en peligro a otros conductores o a los peatones. El segundo lugar se refiere al capítulo «saídas sen intervención», que se producen cuando los bomberos tienen que dar la vuelta porque, en los treinta segundos que tardan en salir del parque y meterse en el camión, se les comunica que sus servicios ya no son necesarios. De éstas se realizaron 73 el año pasado. Protocolo En cualquier caso, y por seguridad, el protocolo de los bomberos establece la obligatoriedad de acudir a cualquier llamada sin realizar ningún tipo de comprobación telefónica previa, de modo que se gana un tiempo que puede ser vital en caso de que la emergencia sea real. Como dice Cesáreo Rey, para dar la vuelta siempre hay tiempo. El tercer lugar de la lista de actuaciones (61) se refiere a accidentes de tráfico que requieren algún tipo de trabajo de rescate o excarcelación. Le siguen muy de cerca los incendios urbanos, de los que se registraron 58 el año pasado. Las 47 intervenciones que tienen que ver con mantenimiento urbano (caída de losetas, retirada de ramas de árboles y otros) van a continuación. El sexto puesto es para los incendios forestales. Aunque de ellos se ocupa el servicio específico de la Xunta, los bomberos de Santiago colaboraron durante el año pasado en la extinción de 34 fuegos de este tipo. Con el número siete se sitúan los incendios de vehículos, que fueron 26 en el 2003.